CríticasPelículas

Crítica de “Cats” dirigida por Tom Hopper(2019)

15

¿Qué puede salir mal? Pues básicamente todo, todo puede acabar muy pero muy mal.

Seguramente muchos de ustedes escucharon cosas no tan agradables de esta película o vieron el trailer o vieron en Twitter o Instagram los HORRIBLES diseños de los personajes.

Es difícil para mí y a la vez, muy sencillo hacer esta reseña. Porque sé perfectamente lo que opino y quiero decir, pero quiero ser conciso y que se entienda, sin llegar al extremo, aunque inevitablemente tendré que hacerlo.

Para entrar en contexto, Cats es un musical de teatro, mundialmente conocido por ser uno de los más influyentes y más importantes en la historia de las obras, sobre todo en Broadway, donde lleva más de 30 años en cartelera y todo apunta que seguirá por mucho tiempo más.

Ahora, con esto, se tuvo la “brillante” idea de hacer una película de la obra. Porque esto es Hollywood y las ideas creativas escasean y ahora todo lo sacan de dónde pueden.

Hasta ahí, ceja levantada. Ahora, la película prometía antes del tráiler. ¿Por qué? Porque era dirigida por Tom Hopper, director ganador del Oscar, dirigió el Discurso del Rey (2010, ganadora a Mejor Película) y también Los Miserables (2012), otra película basada en un musical, muy bien ejecutada.

Después, las coreografías eran dirigidas y hechas por el coreógrafo de Hamilton, el musical actual de Broadway y Londres más importante. Y era acompañada por un elenco muy interesante y con bastante talento, como Idris Elba (The Dark Tower), Ian McKellen (Señor de los Anillos), Judi Dench (James Bond) y más artistas como Taylor Swift y Jason Derulo.

Con TODO esto, yo pensé ¿Qué puede salir mal? Pues básicamente todo, todo puede acabar muy pero muy mal.

La reacción del mundo ante tal atrocidad, tal horror con respecto al diseño de los gatos, que lejos de parecer gatos, parecen humanos con pelo pegado y moviéndose y maullando como gatos, con su cara pegada como si se la hubieran cortado en Photoshop. Es incómodo, te da vergüenza ajena verlos o directamente no sabes cómo reaccionar y solo te tapas la cara o los oídos.

Y si, digo oídos porque más allá de un par de momentos que zafan, pero con pinzas de este desastre (como Ian McKellen o Jennifer Hudson) el resto luce mal, demasiado mal.

Y acá el error es del director y el guionista porque intentar crear un nuevo Los Miserables casi sin diálogos y con muchos (PERO MUCHOS) números musicales es hartante y perdón que suene hater pero no soportaba eso. Prácticamente, rogaba que no cante más y paren un rato porque era muy insoportable.

Hay varias actuaciones tan… raras, extrañas porque no sé si juzgar si son verdaderamente malas o no, yo las veo raras, como Rebel Wilson o James Corden. Osea no lo sé, no quiero caer en el hate pero es así.

Osea, hay escenas tan pero tan vergonzosas y tan WTF. Ver ratones y cucarachas con cara, hicieron beber de un tazón a Ian McKellen (pobre, dios, con lo actorazo que es). Y todo es más y más incómodo al verlos a estos seres monstruos deformes extraños, híbrido de algo, desnudos.

Es que, literalmente, estaban desnudos la mayoría y eso sexualizo demasiado la película. Sobre todo con cosas que pasan, como cuando dejan caer leche y crema sobre los “gatos” o Taylor Swift tira como un polvo a los “gatos” que los deja en un estado de como éxtasis, como si estuvieran drogados o borrachos, no lo sé.

Dios, fue demasiado cringe. Y la cereza del postre para ustedes: Tom Hooper, el director, confirmo a prensa que termino de editar la película a la mañana anterior a la premiere mundial.

Con eso les digo todo. Vayan si quieren vivir una experiencia perturbadora o mejor no, ahorrense la plata y hagan algo mejor con ella.

Agustin Zapata

Show More

Noticias relacionadas

Dejá una crítica

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close